¿Quién vive en tu cabeza? El negocio del miedo y los parásitos invisibles
- Silvia Mandri

- 5 feb
- 2 Min. de lectura
¿Alguna vez sentiste una ansiedad que no parecía tuya? Como si el aire estuviera cargado de una electricidad pesada tras mirar una noticia o recorrer las redes. La verdad es incómoda: tus emociones podrían estar siendo el combustible de algo más, esto es el Inconsciente Colectivo, algo así como el WiFi de la psique.
Según Carl Jung, compartimos un depósito de símbolos y traumas heredados. No somos islas; estamos conectados a una red invisible. El problema es que esa red está siendo contaminada para que todos vibremos en la misma frecuencia de alerta.
Así que debemos volver al tema de los Egregores: Los parásitos que creamos.
Cuando millones de personas enfocan su odio, miedo o fanatismo en algo, crean un egregor: una forma de pensamiento que adquiere "vida" y autonomía. Estas entidades no físicas necesitan energía para sobrevivir, y su comida favorita son tus emociones más bajas.
Al activar el El Programa Miedo nos convertimos en la "Granja Humana “.
El miedo no es accidental, es ingeniería social. Mantiene tu sistema nervioso en modo supervivencia, apagando tu capacidad de razonar.
Los Medios y Redes: Funcionan como el sistema de riego de estos egregores. Los algoritmos priorizan la indignación y el pánico porque una mente asustada es una "pila" de alta duración.
¿Cómo dejar de ser alimento?
La soberanía mental es el acto de rebeldía más grande hoy en día.
Filtra tu atención: Tu energía va a donde va tu enfoque.
Observación neutral: Aprendé a distinguir tus sentimientos reales del "clima" colectivo.
Cambiá la frecuencia: El humor, la creatividad y la calma cortan el suministro energético de estas entidades.
El televisor y el celular ya no son ventanas al mundo; son los comederos de estructuras que no podés ver, pero que te sienten perfectamente. Recuperar tu paz no es un lujo, es una declaración de independencia.
Gracias




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