Los patrones de conducta son invisibles
- Silvia Mandri

- 22 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Termina el año y pensé que es un buen momento para reflexionar sobre las vivencias que pasaron y particularmente las que no me gustaron, estoy un poco más severa conmigo.
He descubierto que tengo patrones de conducta que no son justamente lo más evolucionado de mi personalidad, me molestan, y tuve que hacer un esfuerzo enorme para “verlos”. Así que mi reflexión de fin de año que comparto aquí es esa pregunta: ¿Cómo hace un patrón de comportamiento para pasar desapercibido a la conciencia?
Veamos primero qué es un patrón de comportamiento, (comportamiento y conducta son sinónimos)
Un patrón de conducta es una secuencia predecible y repetitiva de pensamientos, emociones y acciones que una persona realiza ante ciertas situaciones, formados por experiencias tempranas y aprendizajes, y que actúan como respuestas automáticas, pudiendo ser constructivos (hábitos saludables) o destructivos y que requieren ser conscientes para poder modificarlos.
Bueno, tuve que leer bastante, y tuve que armarme de valor para reconocer mi “sombra” diría Jung... Y de ahí tomé el material que me hizo moquear un poco, pero les aseguro que fue “limpiador”, y qué mejor momento para limpiar que el fin de una vuelta al sol...
Desde la psicología transpersonal, el hecho de que un patrón de comportamiento pase "bajo el radar" de la conciencia no es solo un mecanismo de defensa psicológico, sino también un fenómeno de identificación restrictiva. Es decir, nos identificamos con el ego.
Para la psicología transpersonal, el ego es una construcción de hábitos, memorias y roles. El problema no es tener un ego, sino estar identificados con él. Cuando un comportamiento es crónico, no lo vemos como algo que "hacemos", sino como algo que "somos".
Al decir "yo soy así", el patrón se vuelve invisible. No podés observar el ojo con el que estás mirando; de la misma forma, no podés observar un patrón si creés que ese patrón es tu identidad misma.
Actuamos según mapas mentales que filtran la realidad. Si tenés una creencia muy arraigada (por ejemplo: "el mundo es un lugar peligroso"), tus comportamientos defensivos te van a parecer reacciones lógicas y no patrones automáticos.
El patrón se justifica a sí mismo mediante la percepción selectiva: solo ves la información que confirma que tu comportamiento es necesario. Ojo acá, esto es muy importante entenderlo.
Desde esta perspectiva, la conciencia ordinaria suele estar en un estado de "sueño despierto" o automatismo.
Sin el desarrollo de lo que se llama el Observador o Testigo, la psique funciona por puro impulso de condicionamiento. Sin un espacio de silencio o desapego interno, el patrón se dispara tan rápido que la conciencia no llega a registrar el proceso de toma de decisiones. Es decir, el patrón solo se vuelve visible cuando logramos "desidentificarnos" de él, pasando de ser el patrón a ser quien observa el patrón.
Busqué algunas técnicas que sirven para visibilizar el patrón que incluyen dos caminos principales que se complementan: la Desidentificación y el Trabajo con la Sombra.
La Desidentificación: esta técnica parte de la base de que "estamos dominados por todo aquello con lo que nos identificamos, y podemos dominar y controlar todo aquello de lo que nos desidentificamos".
Una vez detectado el patrón, por ejemplo, en vez de decir "Estoy ansioso" (identificación total), decís: "Tengo un sentimiento de ansiedad, pero yo no soy ese sentimiento. Yo soy la conciencia que lo observa". Al poner distancia, el patrón deja de ser "el agua en la que nadás" y pasa a ser un "objeto" que flota frente a vos. Al dejar de ser "vos", el patrón pierde su poder automático para dirigirte.
El trabajo con la sombra: Hay un método muy efectivo para traer a la conciencia lo que está oculto en la sombra y se manifiesta como un patrón repetitivo, en tres pasos:
Enfrentalo (3 - Tercera persona): Identificá a alguien que te genere una reacción desmedida (bronca, envidia, juicio). Describilo con total honestidad ("Es un egoísta", "Es un prepotente"). Ese "él" o "ella" está sosteniendo tu patrón oculto.
Hablá con eso (2 - Segunda persona): Imagina que dialogás con esa cualidad. ¿Qué tiene para decirte? ¿Por qué está en tu vida? Esto humaniza la energía del patrón que habías expulsado.
Sé eso (1 - Primera persona): Este es el paso más difícil y transpersonal. Intentá apropiarte de la cualidad. "Yo soy prepotente". Buscá en qué momento de tu vida ese patrón te fue útil o en qué áreas lo aplicás sin darte cuenta. Al decir "yo soy", la sombra se integra y deja de actuar desde la oscuridad.
Un patrón sobrevive porque el ego lo justifica. Para romper esto, podés empezar a cuestionar tus certezas:
Cada vez que digas "No me quedó otra opción que actuar así", frená.
Preguntate: ¿Es verdad que no hay otra opción o es que mi patrón no me deja ver otras alternativas?
La psicología transpersonal dice que el patrón es una contracción. Donde hay un patrón, hay una parte de tu conciencia que está "apretada", defendiéndose de algo viejo.
Lo ideal es el Mindfulness (Atención Plena). No como relajación, sino como "vigilancia". Si lográs detectar la sensación física justo antes de que el patrón se dispare (un nudo en la panza, tensión en el cuello), ganás unos segundos de libertad para elegir una respuesta distinta.
Bueno, a leer esto varias veces y que el nuevo ciclo nos permita deshacernos de patrones limitantes.
Gracias




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